Que si el amor… que si los globos… que los regalos… que las flores, chocolates, serenatas y ¿por qué no? también los moteles se ponen de moda en una época especial, el tan mentado 14 de Febrero…
A ver, desde ahí estamos mal ¿por qué un solo día? Han encasillado al amor y la amistad en un solo día, cuando el amor y la amistad se debe procurar y respetarse a diario no solo en la primer quincena de Febrero.
La verdad es que creo que la culpa la tienen toda esa bola de enamoradizos que hoy invaden las calles con cara de babosos a comprar todo lo que la mercadotecnia les vende y algunos menos beneficiados por el capitalismo recurren a la creatividad para hacer lo que en algunos casos, resultan ser los mejores regalos que alguien pudo haber dado (la neta no!, casi todos los regalos “creativos” son horribles pero no hay que fomentar el consumismo).
Y hablando de esos regalos tengo que nombrar algunos que han sido los peores del 14 de febrero, algunas vivencias propias y otros donde me ha tocado ver sufrir a mis amigos por el exceso de “amor” y “creatividad” que terminan poniendo en ridículo a sus enamorados.
La cena del Terror: Ella creía que sería la mejor cena del año, lamentablemente nadie le explico a ella que primero debía aprender a cocinar para hacer una cena, obligo al novio a cancelar la reservación para ir a su casa, la cual estaba adornada con corazones y “cupidos” por todos lados, las clásicas velas rojas sobre el mantel blanco y la mesa puesta para 2, lástima que tuvo que terminarse antes la cita por el exceso de aceite de oliva y la intolerancia a la lactosa.
La Botarga del Demonio: Durante una clase en la universidad apareció en la puerta una botarga en forma de corazón con una grabadora en la mano y dispuesta a bailar, y así lo hizo! Bailo y abrazo a una persona en particular a pesar de las burlas termino la canción y se descubrió para demostrar que era la novia, la mejor muestra de amor en esta historia la encontramos al día de hoy, el perdón por parte del novio ante semejante ridículo que lo hizo pasar, hoy siguen juntos… eso si es amor carajo!!.
La pesadilla de la serenata: Se entiende que quieran llevarte serenata pero que pasaba por su cabeza ¿cuándo se le ocurrió que era buena idea llevarla al trabajo? , peor aún ¿vestido de charro? Y como el muchacho era muy alegre haciéndose el chistosito con un caballito de palo... ya se podrán imaginar la vergüenza ante semejante “creatividad”, por más que se pellizcaba o lograba despertar de esta pesadilla.
Atrapados en la cena: Resulta que las novias habían decidido a escondidas organizar una cena “sorpresa” para los novios y disfrutar de una velada en parejas, mientras que los novios pensaban también pasar esa fecha tan importante en el mismo lugar que sus amigos pero en habitaciones separadas, su plan del hotel tuvo que esperar y echarse a perder por una maravillosa cena en la cual además en la misma casa estaban presentes las mamas de cada una de las niñas quienes habían ayudado a cocinar, y por si fuera poco cada una de las niñas les leyó un poema a sus maravillosos novios que se les quemaban las habas por llevarlas a la habitación que habían reservado en un hotel cerca de un aeropuerto, y en resumen ninguno pudo culminar ese 14 de Febrero como se debe por obvias razones.
El mirador apestoso: Un buen joven estudioso y amigo mío se llevó a su chica con toda la intención de proponerle iniciar una relación amorosa, la cita fue un mirador, con una botella de vino espumoso barato, y copas de plástico, todo parecía en orden, lo que nunca se imagino el fulano este era que ese par de quesadillas de flor de calabaza que se comió antes de pasar por la chica de sus sueños pudieran arruinarle la velada.
Es inevitable no reírme tanto como la primera vez que me lo contaron al imaginar a este chico bajando del carro cada vez que se sentía traicionado por la generación de gases internos buscando una salida de su cuerpo.
La cuestión no termina ahí, el joven inexperto imagino que sacando lo que tenia dentro iba a terminar el malestar pero resulto peor para la chica quien después de analizar la situación con detalle y mientras el se encontraba debajo del carro pidió un taxi y se fue dejando al pretendiente en pleno mirador con la botella sin abrir y su dignidad por los suelos. El no se atrevió a buscarla de nuevo y ella cuando lo encontraba simplemente desviaba la mirada con ciertas nauseas, jamás volvieron a verse, saben algo yo habría hecho lo mismo, nadie que tenga un poco de dignidad le pide a ser su novia a alguien, cuando acaba de defecar en la cajuela!!!!
Ay mi 14 de Febrero tal vez no seas tan malo, me has hecho reír mucho.