"Cuando el Lobo tomó el control de la manada sus pulgas que cargaba sobre el lomo se creyeron indispensables y tan poderosas como el mismo lobo, se paseaban por todo el cuerpo anunciando que ellas a la larga serían quienes controlarían la manada, pasaron noches completas, cientos de lunas llenas, y las pulgas por más que lo intentaron, nunca aprendieron a aullar."
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